{"id":11,"date":"2015-08-06T18:02:03","date_gmt":"2015-08-06T18:02:03","guid":{"rendered":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/?page_id=11"},"modified":"2021-08-17T15:00:11","modified_gmt":"2021-08-17T18:00:11","slug":"notas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/notas\/","title":{"rendered":"notas"},"content":{"rendered":"<p>La edici\u00f3n cubana de la <em>Autobiograf\u00eda<\/em> de Juan Francisco Manzano, publicada por Ediciones Matanzas en 2015, cuenta con m\u00e1s de 300 notas explicativas, escritas por el organizador Alex Castro.<\/p>\n<p>Abajo, una selecci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>(Las fuentes, referencias bibliogr\u00e1ficas e citas est\u00e1n disponibles en el libro.)<\/em><\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Vida de Juan Francisco Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Manzano escribi\u00f3 la autobiograf\u00eda en 1835, obtuvo su libertad en 1836, public\u00f3 su obra de teatro Zafira en 1842, y continu\u00f3 escribiendo poemas hasta 1843, un a\u00f1o antes de ser arrestado durante la represi\u00f3n a la Conspiraci\u00f3n de la Escalera.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, de hecho, pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os en silencio: dej\u00f3 de ser \u00fatil a la sacarocracia y ella a \u00e9l.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n no mat\u00f3 al hombre pero silenci\u00f3 al poeta: Manzano se dio cuenta de que la relevancia literaria era peligrosa \u2014el otro poeta afrocubano conocido, Pl\u00e1cido, fue fusilado\u2014 y no escribi\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Los sacar\u00f3cratas del grupo delmontino quiz\u00e1 llegasen a desear la abolici\u00f3n del tr\u00e1fico o de la esclavitud, pero su inherente concepci\u00f3n del mundo y de s\u00ed mismos no les permit\u00eda que existiera un intelectual negro.<\/p>\n<p>Con excepci\u00f3n del corto per\u00edodo hist\u00f3rico concedido a Manzano \u2014durante la uni\u00f3n temporal del abolicionismo militante brit\u00e1nico con el capitalismo independentista sacar\u00f3crata, que luego renunci\u00f3 a sus intenciones aut\u00f3nomas y escogi\u00f3 permanecer colonia espa\u00f1ola hasta el \u00faltimo momento posible\u2014, jam\u00e1s hubo espacio para que Manzano hablara, escribiera o, de hecho, existiera, sea como artista o como intelectual.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Domingo del Monte, el hombre que libert\u00f3 Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Domingo Miguel del Monte y Aponte (1804-1853), <em>\u201cel m\u00e1s real y \u00fatil de los cubanos de su tiempo,\u201d<\/em> en las palabras del h\u00e9roe nacional Jos\u00e9 Mart\u00ed, poco escribi\u00f3, pero en sus tertulias literarias, realizadas regularmente entre 1834 a 1843, fue gestada, discutida, le\u00edda, comentada editada y corregida la naciente literatura nacional cubana.<\/p>\n<p>Mismo siendo miembro de uno de los m\u00e1s poderosos grupos esclavistas del mundo, con m\u00e1s de cuarenta ingenios de az\u00facar y quince mil esclavizados en Cuba, del Monte se empe\u00f1\u00f3 en la delicada tarea de contestar la esclavitud sin requerir su abolici\u00f3n, en una especie de delicado e inestable <em>\u201cantiesclavismo esclavista\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Del grupo delmontino, salieron varias narrativas cubanas sobre la esclavitud, incluso la autobiograf\u00eda de Manzano, escrita a instancia de del Monte y enviada, con otros textos abolicionistas, para ser publicada en Londres.<\/p>\n<p>Parte de la sacarocracia cubana, o sea su \u00e9lite productora de az\u00facar, reformista y no abolicionista, al darse cuenta de que el sistema de trabajo era incompatible con la escala industrial-capitalista de producci\u00f3n en los ingenios de az\u00facar, quer\u00eda librarse de la esclavitud y del tr\u00e1fico de negros, pero sin libertar a las personas esclavizadas.<\/p>\n<p>En 1844, la represi\u00f3n a la pretensa Conspiraci\u00f3n de la Escalera \u2013 que pudo o no haber sido real \u2013 dio al gobierno metropolitano espa\u00f1ol la justificativa ideal para reaccionar con violencia al protonacionalismo cubano.<\/p>\n<p>Cuidadoso, del Monte se autoexil\u00f3 en Europa, de donde escribi\u00f3 una carta abierta al peri\u00f3dico franc\u00e9s Le Globe garantizando no estar envuelto en esa conspiraci\u00f3n supuestamente liderada por personas negras libres o esclavizadas, y despoj\u00e1ndose de varias m\u00e1scaras. Entre otras cosas, admiti\u00f3 desear no solamente el fin del comercio de esclavizados pero tambi\u00e9n el deseo de limpiar Cuba de la presencia de la infeliz y subdesarrollada raza africana, que amenazaba la existencia social y pol\u00edtica de la colonia, pues era la \u00fanica manera de Cuba llegar a ser el m\u00e1s brillante s\u00edmbolo de la civilizaci\u00f3n caucasiana en el mundo hispano. Y agreg\u00f3 que necesitar\u00eda ser <em>\u201cloco delirante\u201d<\/em> para apoyar <em>\u201cun amalgama social\u201d<\/em> de razas nada m\u00e1s que para lograr la independencia, esa monstruosidad.<\/p>\n<p>Palabras de <em>\u201cel m\u00e1s real y \u00fatil de los cubanos de su tiempo\u201d,<\/em><\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Cartas de Manzano a Del Monte<\/strong><\/p>\n<p><em>En 25 de junio de 1835:<\/em><\/p>\n<p>\u201cAse tres o cuatro meses me pidio la historia, no puedo menos de manifestarle qe. reciv\u00ed la de 22 me puse a recorrer el espacio qe. llena la carrera de mi vida, y cuando pude, me puse a escribir crellendo qe. bastaria un real de papel, pero teniendo escrito algo mas aun que saltando a veces por cuatro, u aun pr. sinco a\u00f1os, no he llegado todavia a 1820, pero espero concluir pronto si\u00f1endome unicamente a los susesos mas interesantes. &#8230; Me abochorna el contarlo, y no se como demostrar los hechos dejando la parte mas terrible en el tintero, y ojala tuviera otros hechos con que llenar la historia de mi vida. &#8230; Acuerdese smd. cuando lea que yo soy esclavo y que el esclavo es un ser muerto ante su se\u00f1or, y no pierda en su apresio lo que he ganado: consideradme un martir y allareis que los infinitos azotes que ha mutilado mis carnes no formadas, jamas embiliseran a vuestro siervo\u201d.<\/p>\n<p><em>En 29 de septiembre de 1835:<\/em><\/p>\n<p>\u201cMe he preparado a aseros una parte de la istoria de mi vida, reservando los mas interesante sucesos de ella para si alg\u00fan d\u00eda me alle sentado en un rinc\u00f3n de mi patria, tranquilo, asegurada mi suerte y susistensia, escribir una nobela propiamente cubana: combiene por ahora no dar a este asunto toda la estension marabillosas de los diversos lanses y exenas, porque se necesitaria un tomo, pero a pesar de esto no le faltar\u00e1 a sum material bastante ma\u00f1ana empesar\u00e9 a urtar a la noche algunas oras para el efecto\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los tales sucesos m\u00e1s interesantes que Manzano no cuenta? Sus anhelos literarios son m\u00e1s radicales de lo que parecen: en este momento hist\u00f3rico a\u00fan no se hab\u00eda escrito ninguna novela en Cuba. Manzano jamas escribi\u00f3 su <em>\u201cnobela propiamente cubana\u201d<\/em> pero su autobiograf\u00eda seguramente es uno de los textos fundacionales de la literatura de Cuba.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Richard Madden, el hombre que public\u00f3 Manzano<\/strong><\/p>\n<p>El m\u00e9dico irland\u00e9s Richard Robert Madden (1798-1886) pas\u00f3 cuatro a\u00f1os en Cuba como Superintendente de los Emancipados y \u00c1rbitro Interino de la Comisi\u00f3n Mixta Brit\u00e1nico-Espa\u00f1ola. O sea, era uno de los responsables por vigilar si Espa\u00f1a realmente cumpl\u00eda los tratados antitr\u00e1fico impuestos por Inglaterra.<\/p>\n<p>Inflexiblemente abolicionista, Madden fue uno de los catalizadores del boom de la literatura antiesclavista producida por los miembros del c\u00edrculo delmontino. En 1840, public\u00f3 en Londres un volumen llamado <em>Poemas de un Esclavo en la Isla de Cuba, Reci\u00e9n Libertado,<\/em> que inclu\u00eda, adem\u00e1s de la autobiograf\u00eda de Manzano, traducida por \u00e9l y titulada Vida del poeta negro, otros poemas y textos.<\/p>\n<p>En uno de ellos \u2014 \u201cCondiciones de los esclavos en Cuba\u201d\u2014, Madden cuenta que, durante su primer a\u00f1o, no vio ni oy\u00f3 hablar de ninguna atrocidad contra personas esclavizadas. Por el contrario, f\u00e1cilmente se percat\u00f3 que miraba con los ojos de la clase propietaria, pensando como pensaban, creyendo en aquella <em>\u201ccustomary after-dinner doze of the felicity of slaves\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Fue solo cuando visit\u00f3 los ingenios por su propia cuenta, de sorpresa y sin ser esperado, recibido o guiado, que pudo finalmente atestiguar las terribles atrocidades y maldades trascendentes del sistema esclavo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>El fracaso de la literatura antiesclavista cubana<\/strong><\/p>\n<p>Los literatos del grupo delmontino cre\u00edan que la esclavitud corromp\u00eda la sociedad e imped\u00eda el progreso de Cuba, pero al mismo tiempo no pod\u00edan apoyar una abolici\u00f3n \u2014o peor, una rebeli\u00f3n\u2014 que perjudicase los intereses econ\u00f3micos de sus familias y de su clase social, que transformase a las personas esclavizadas en ciudadanas.<\/p>\n<p>Ellos deseaban llenar la literatura con los sufrimientos de los esclavizados, les gustar\u00eda que el tr\u00e1fico terminase, prefer\u00edan que el l\u00e1tigo del mayoral no flagelase las carnes negras; pero nunca consideraron abdicar a las riquezas producidas por las personas esclavizadas, nunca propusieron hacerlas ciudadanas con el mismo nivel de igualdad, nunca tuvieron la capacidad de verlas como humanas.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Del Monte, la esclavitud es el <em>\u201cchancro que nos corroe\u201d<\/em>: el problema no era que las personas negras eran explotadas y esclavizadas, y s\u00ed el efecto negativo que tendr\u00eda eso para \u201clos blancos\u201d.<\/p>\n<p>La paradoja del antiesclavismo literario cubano fue desear un sujeto blanco pero necesitar del lenguaje del negro para la articulaci\u00f3n del discurso literario nacional.<\/p>\n<p>Al final, sus esfuerzos fracasaron, pues su motivaci\u00f3n no era el amor al pr\u00f3jimo y la alteridad, el bienestar de las personas esclavizadas y su incorporaci\u00f3n a la sociedad, sino solamente el temor de un nuevo Hait\u00ed.<\/p>\n<p>El que ama se acerca, respeta, escucha; el que teme se aleja.<\/p>\n<p>Estos escritores produjeron numerosos relatos sobre la esclavitud \u2014casi todos seg\u00fan el modelo de la autobiograf\u00eda de Manzano\u2014, pero nunca se acercaron lo suficiente a sus personajes esclavos para o\u00edr lo que ten\u00edan por decir: sus esclavizados de ficci\u00f3n no ten\u00edan voz y necesitaban de la \u00e9lite blanca para defender su intereses.<\/p>\n<p>Los intelectuales de la sacarocracia eran, a un tiempo, propietarios de los medios de producci\u00f3n de la colonia y tambi\u00e9n los colonos sin derecho a su propia voz: oprimen y son oprimidos.<\/p>\n<p>Al escribir sobre la opresi\u00f3n de los esclavizados \u2014de hecho, casi siempre cometida por ellos mismos\u2014, en realidad hablaban de la opresi\u00f3n que sufr\u00edan a manos de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<p>Pagaban por el delito de tener esclavos con el castigo de ser esclavos de Espa\u00f1a, seg\u00fan Del Monte.<\/p>\n<p>Su literatura antiesclavista no se acerc\u00f3 a los esclavos porque no los necesitaba: no eran gente, eran met\u00e1fora.<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, cuando lleg\u00f3 el momento crucial en que el abolicionismo ingl\u00e9s incitaba a la masa esclavizada, y el chasquido de un nuevo mot\u00edn parec\u00eda cada vez m\u00e1s cercano y posible, los compradores de libertades literarias se asustaron y prefirieron el yugo de la metr\u00f3poli espa\u00f1ola a los riesgos de la libertad.<\/p>\n<p>En las palabras de un diputado liberal progresista:<\/p>\n<blockquote><p>\u201ctoda novedad pol\u00edtica que all\u00ed se haga es un paso hacia la independencia, y todo paso que se d\u00e9 hacia la independencia es un paso de exterminio y de ruina de los capitales y de las personas [\u2026] La Isla de Cuba digo que si no es espa\u00f1ola es negra, necesariamente negra\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>O, como dijo un sacar\u00f3crata:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cla patria es la propiedad y no espere revoluci\u00f3n en Cuba mientras se pueda hacer az\u00facar\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>El pueblo cubano pag\u00f3 un alto precio por esa decisi\u00f3n: la mayor\u00eda de las colonias espa\u00f1olas llegaron a su independencia en la d\u00e9cada de 1810 y no se verti\u00f3 tanta sangre como en Cuba.<\/p>\n<p>Desde 1868, cuando la \u00e9lite cubana se decidi\u00f3 finalmente por la independencia, tuvo que hacer frente a los recursos concentrados de una Espa\u00f1a desesperada por no perder la que era pr\u00e1cticamente su \u00faltima colonia.<\/p>\n<p>Incapaz de triunfar aun sobre esa potencia decadente, Cuba fue tomada sin esfuerzo por los Estados Unidos en 1898 y convertida en la primera neocolonia del nuevo imperialismo norteamericano del siglo XX.<\/p>\n<p>Para entender el entusiasmo popular por la Revoluci\u00f3n Cubana de 1959, se necesita entender los doscientos a\u00f1os de historia que ella se propone a corregir.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La paradoja de la \u00e9lite negra libre cubana<\/strong><\/p>\n<p>Los ejercicios o entrenamientos militares de los batallones de pardos y morenos leales eran realizados semanalmente, en general los domingos por la ma\u00f1ana, en locales p\u00fablicos, atrayendo peque\u00f1as multitudes de observadores.<\/p>\n<p>Esos batallones formaban el centro de una peque\u00f1a \u201caristocracia\u201d de hombres negros libres y pr\u00f3speros, que adquir\u00edan as\u00ed enorme prestigio y poder. Pero eran tambi\u00e9n constantemente empleados para escoltar desembarcos de esclavizados, cazar fugitivos o atacar palenques.<\/p>\n<p>Para merecer y conservar su estatus privilegiado en la sociedad colonial blanca, los morenos y pardos leales ten\u00edan que reprimir y suprimir los deseos, acciones y libertades de otras personas afrocubanas que no compart\u00edan los mismos derechos que ellos.<\/p>\n<p>Sin embargo, hasta ese peque\u00f1o enclave de privilegio negro acab\u00f3 torn\u00e1ndose insoportable.<\/p>\n<p>En 1844 la represi\u00f3n a la Conspiraci\u00f3n de la Escalera destruy\u00f3 a esa nueva clase social: adem\u00e1s de matar y exiliar a muchos de sus principales l\u00edderes, una de sus primeras medidas burocr\u00e1ticas fue prohibir los batallones.<\/p>\n<p>Independientemente de la lucha entre esclavistas y abolicionistas, la sacarocracia blanca cubana y peninsular no se imaginaba conviviendo con una clase de personas mulatas y negras libres en ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La verdadera causa de las rebeliones esclavas<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n haitiana, uno de los mayores intelectuales de la sacarocracia cubana se burl\u00f3 de los franceses: hab\u00edan ense\u00f1ado a sus esclavos la Revoluci\u00f3n francesa y as\u00ed construido su propia ruina.<\/p>\n<p>En realidad, como dice uno de los personajes de Alejo Carpentier en <em>El siglo de las Luces<\/em>, la Revoluci\u00f3n francesa no caus\u00f3 las revoluciones esclavas, no m\u00e1s les dio un sentido pol\u00edtico y \u201clegaliz\u00f3\u201d la gran fuga que ya estaba en movimiento desde el siglo XVI.<\/p>\n<p>La verdadera causa de las rebeliones esclavas fue solamente una: la propia esclavitud.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>El espejo no es pasivo<\/strong><\/p>\n<p>Para los literatos del c\u00edrculo delmontino, la capacidad mim\u00e9tica de Manzano era a un tiempo lisonjera y asustadora. Por un lado, ser imitados por alguien tan talentoso era la comprobaci\u00f3n de su poder. Por otro, el furor antropof\u00e1gico de Manzano, que todo repite, todo recita, produce en los amos una ansiedad insoportable, una terrible sospecha de que el espejo al final no sea tan pasivo como al principio se supon\u00eda.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La poes\u00eda de Manzano<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de su vida, aun cuando era esclavo, Manzano public\u00f3 varias colecciones de versos y poemas sueltos en los principales diarios y revistas literarias de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, su producci\u00f3n po\u00e9tica nos llama menos la atenci\u00f3n por su calidad que por su estilo neocl\u00e1sico calculadamente correcto y convencional.<\/p>\n<p>No es que eso sea un problema: sus poemas son originales precisamente por ser tan imitativos, producto de su genio para imitar, de su extraordinario y transgresor talento mim\u00e9tico para deliberadamente adue\u00f1arse de los c\u00f3digos de las personas blancas y vencerlos en su propio juego: domin\u00f3 el idioma del neoclasicismo po\u00e9tico tan bien que sus poes\u00edas se convirtieron pr\u00e1cticamente en parodias de ese estilo.<\/p>\n<p>Pero si Manzano se encaja sin esfuerzos en el yo l\u00edrico de la poes\u00eda neocl\u00e1sica, manejando en su cabeza los varios genios poetas que hab\u00edan en \u00e9l para usarlos como ejemplo, la escritura de la autobiograf\u00eda no sali\u00f3 de un modelo. No hab\u00eda persona autobiogr\u00e1fica para imitar, ning\u00fan otro hombre negro esclavo para emular.<\/p>\n<p>\u00c9l estaba solo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Cuerpo versus palabra<\/strong><\/p>\n<p>Manzano evitaba \u201crozarse\u201d con otras personas negras; tanto insist\u00eda en ba\u00f1arse que aun fue castigado por ello; y se hizo muy fluente en los c\u00f3digos de vestuario de su \u00e9poca. Desde muy temprano parec\u00eda intuir la funci\u00f3n individualizadora de la ropa para cubrir y controlar su cuerpo, cuerpo ese que era objeto del poder de las personas propietarias.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, al reconocer que la escritura proporcionaba al individuo la capacidad de trascender su propio cuerpo dolorido, esclavizado y explotado, Manzano finalmente obtuvo su libertad.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La buena suerte de Manzano<\/strong><\/p>\n<p>La menci\u00f3n al abuelo \u2014y m\u00e1s a\u00fan, a la peque\u00f1a herencia dejada por el abuelo, administrada por el padre y distribuida a los nietos\u2014 puede parecer natural y hasta pasar desapercibida al lector del siglo XXI. Crecer junto a la familia, o saber cu\u00e1l es su familia, era uno de los principales privilegios de las personas libres sobre las esclavizadas. Pocos eran los esclavizados criados por sus padres, y menos los que conoc\u00edan a sus abuelos.<\/p>\n<p>Dentro del sistema esclavista industrial azucarero, un joven esclavizado que viv\u00eda en un ambiente dom\u00e9stico y urbano, con acceso a padrinos y a la protecci\u00f3n del Estado, tomando clases con los se\u00f1oritos y se\u00f1oritas, yendo al teatro y a tertulias, era privilegiado. El hecho de que hoy podamos leer su autobiograf\u00eda es testimonio de sus enormes privilegios. Cualquier otra persona esclavizada cubana contar\u00eda acontecimientos que har\u00edan la vida de Manzano parecer un para\u00edso.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sea este el aspecto m\u00e1s aterrorizante del texto: es la historia de un esclavizado afortunado.<\/p>\n<p>Si la vida de los esclavizados privilegiados era as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo ser\u00eda la vida de los otros cuya voz jam\u00e1s ha llegado a nuestros o\u00eddos?<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Las enfermer\u00edas de los ingenios<\/strong><\/p>\n<p>Las enfermer\u00edas del ingenio eran como verdaderos <em>\u201csepulcros visibles de momias\u201d<\/em>. Las personas esclavizadas eran excusadas del trabajo solo en casos extremos, cuando eran visiblemente incapaces de trabajar, y siempre por el menor tiempo posible.<\/p>\n<p>En los registros de enfermer\u00edas de ingenios cubanos aparecen diagn\u00f3sticos como:\u00a0<span style=\"line-height: 1.5;\"><em>\u201cTeresa, v\u00f3mitos y diarreas; Cristina, evacuando sangre; Germ\u00e1n, dolores de est\u00f3mago\u201d<\/em>; y hasta un simple pero asustador <em>\u201ccansado\u201d<\/em>. \u00bfCu\u00e1nto deber\u00eda estar cansada una persona esclavizada para que su propietario aceptase perder su trabajo por un d\u00eda?<\/span><\/p>\n<p>Muchos eran rehusados por sospecha de fingimiento. Uno de los diarios de enfermer\u00eda afirmaba, el 30 de enero de 1842: <em>\u201cNicol\u00e1s, nada\u201d<\/em>. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, en el mismo diario, otra anotaci\u00f3n, ahora en las columnas inferiores, dec\u00eda: <em>\u201cNicol\u00e1s, muri\u00f3\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La mortalidad en los ingenios<\/strong><\/p>\n<p>Entre 1835 y 1841, \u00e9poca en que Manzano escribi\u00f3 la autobiograf\u00eda, la tasa bruta de mortalidad en los ingenios de az\u00facar era de 63 por mil.<\/p>\n<p>En una poblaci\u00f3n joven y bien alimentada, preseleccionada por sus atributos f\u00edsicos, y libre de enfermedades cong\u00e9nitas, mor\u00eda anualmente el 5% de los trabajadores en plena actividad.<\/p>\n<p><em>(Para fines de comparaci\u00f3n, en el Brasil de 2005, la tasa de mortalidad fue de 6 por mil, diez veces menor, e incluyendo personas ancianas y enfermas.)<\/em><\/p>\n<p>Un dicho popular de la \u00e9poca era:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl az\u00facar se hace con sangre\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Otro dicho popular entre los esclavizados es buena evidencia de la prioridad diaria de esas personas:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEl problema aqu\u00ed es no morirse\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Soltar los perros<\/strong><\/p>\n<p>Soltar los perros para perseguir a una persona esclavizada en fuga era una pr\u00e1ctica relativamente com\u00fan. Algunas veces, resultaba en muerte.<\/p>\n<p>En 1855, en Matanzas, un hombre esclavizado se quej\u00f3 contra un mayoral. Durante la captura de un amigo esclavizado en fuga, el mayoral fue acusado de herirlo con su machete y soltarle los perros encima, causando su muerte. Varios testigos, todos esclavizados, confirmaron las acusaciones.<\/p>\n<p>El resultado: el acusador fue azotado, arrestado por cuatro meses y despu\u00e9s vendido; el mayoral nada sufri\u00f3.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>El cabello de las personas esclavizadas<\/strong><\/p>\n<p>En el mundo entero, la cabeza rapada era asociada a la muerte y a la esclavitud.<\/p>\n<p>Por consiguiente, rapar el cabello de una persona esclavizada simbolizar\u00eda su <em>\u201cmuerte social\u201d<\/em> y <em>\u201ccondici\u00f3n permanente de liminaridad\u201d.<\/em> La esclavitud negra en Am\u00e9rica, sin embargo, fue la excepci\u00f3n a esa regla, lo que manifiesta el poder simb\u00f3lico del cabello.<\/p>\n<p>Al cabo, en un continente donde los tonos de piel eran tan variados y mezclados, los esclavizados ya tra\u00edan bien visible en los cabellos la marca de su negritud. Raparlos ofuscar\u00eda la distinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, en el caso de Manzano, raparle la cabeza fue usado como un castigo especialmente humillante.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Un testimonio sobre el dor y sobre la tortura<\/strong><\/p>\n<p>La tortura es la gran silenciadora: ella borra la capacidad de expresi\u00f3n, el concepto del \u201cyo\u201d y del mundo que nos rodea. Nuestra consciencia se disuelve y se desarticula en la intensidad del dolor.<\/p>\n<p>Por eso, toda forma de poder se basa en su distancia del cuerpo: el cuerpo es definitivamente el lugar del dolor y de la fragilidad, el tal\u00f3n de Aquiles que permite la tortura. El poder, por su lado, no tiene cuerpo, solamente discurso.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero literario del testimonio es el contraataque: permite inundar los reg\u00edmenes torturadores en un diluvio de voces, voces que hablan en nombre de las personas silenciadas.<\/p>\n<p>Si el grito de dolor reduce la v\u00edctima al estado preling\u00fc\u00edstico, el testimonio es el espacio donde la v\u00edctima reconstruye su mundo, rearticula su voz.<\/p>\n<p>La legitimidad del testimonio est\u00e1 en llevar la palabra de vuelta al cuerpo de la v\u00edctima, en devolver la voz a la persona silenciada por el terror.<\/p>\n<p>En este aspecto, la autobiograf\u00eda de Manzano es un testimonio sobre el dolor y sobre la tortura.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Testimonio versus autobiograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El texto de Manzano existe en un variable equilibrio entre la autobiograf\u00eda \u2014g\u00e9nero que destaca la singularidad de la experiencia individual\u2014 y el testimonio, en que la experiencia individual funciona como reflejo del estado colectivo.<\/p>\n<p>El abolicionista Richard R. Madden, al publicar la autobiograf\u00eda en Inglaterra, pr\u00e1cticamente reescribi\u00f3 la narrativa, eliminando detalles individuales y transform\u00e1ndola en aquello que era, en su opini\u00f3n,<em> \u201cel m\u00e1s perfecto retrato de la esclavitud en Cuba\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Manzano, por otro lado, parece conscientemente huir de eso: nunca se define como <em>\u201cuno de los negros\u201d<\/em>, o <em>\u201cuno de los esclavos\u201d<\/em>, por el contrario, hace lo que puede para alejarse de ellos.<\/p>\n<p>Aun m\u00e1s, al enfatizar en el poder de la poes\u00eda, Manzano continuamente singulariza su propia experiencia. Para s\u00ed mismo, \u00e9l es un poeta y no un esclavo.<\/p>\n<p>No deja de ser una cruel iron\u00eda, por tanto, de que la mayor\u00eda de las personas lectoras a trav\u00e9s de los siglos <em>(\u00bfquiz\u00e1 Ud.?)<\/em> buscaba primero al esclavo y no al individuo.<\/p>\n<p>En la ausencia de un norte abolicionista para promover el testimonio de las personas esclavizadas fugitivas del sur esclavista, como en los Estados Unidos del siglo XIX, la autobiograf\u00eda de Manzano no ten\u00eda una tradici\u00f3n literaria latinoamericana donde integrarse, y solamente comenz\u00f3 a ser examinada, rele\u00edda, republicada y reestudiada a partir de la d\u00e9cada de 1970, cuando el testimonio se convirti\u00f3 un g\u00e9nero literario viable.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Pedir papel<\/strong><\/p>\n<p>Pedir papel era uno de los principales derechos adquiridos por las personas esclavizadas: ir hasta el s\u00edndico \u2014funcionario municipal encargado de defender los intereses de las personas esclavizadas, generalmente un hacendero esclavista\u2014 y forzar su venta casi siempre por el precio coartado.<\/p>\n<p>En caso de que la persona esclavizada no alegase malos tratos, hab\u00eda siempre una cr\u00edtica impl\u00edcita a sus actuales personas propietarias, que sufr\u00edan la triple humillaci\u00f3n de ser criticadas en p\u00fablico por su persona esclavizada, perderla por la fuerza y sufrir la interferencia estatal en asuntos privados.<\/p>\n<p>La ley reservaba a la persona esclavizada solamente cuatro derechos, no siempre respetados: casar libremente; buscar nuevos propietarios; ahorrar econom\u00edas y juntar patrimonio; y comprar su propia libertad.<\/p>\n<p>Naturalmente, las personas esclavizadas en ambientes dom\u00e9sticos y urbanos, como Manzano, pose\u00edan m\u00e1s informaciones y m\u00e1s acceso al Estado que aquellas que trabajaban en el campo.<\/p>\n<p>En su edici\u00f3n inglesa de los textos de Manzano, el abolicionista Richard R. Madden incluy\u00f3 un ap\u00e9ndice sobre las condiciones de las personas esclavizadas en Cuba, donde habl\u00f3 sobre <em>\u201cpedir papel\u201d<\/em> y coartaci\u00f3n, y termin\u00f3 citando a George Canning, estadista ingl\u00e9s que luch\u00f3 incansablemente por la abolici\u00f3n del comercio negrero:<\/p>\n<blockquote><p>\u201ccualquier ley que busque mejorar parcialmente la condici\u00f3n de los esclavos ser\u00e1 siempre defectuosa, pues las personas encargadas de su implementaci\u00f3n tienen intereses en derrotarlas\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>* * *<\/p>\n<p><em>Censura sobre la esclavitud<\/em><\/p>\n<p>Escrita alrededor de 1836, la autobiograf\u00eda de Manzano no ser\u00eda publicada en Cuba hasta un siglo despu\u00e9s, en 1937.<\/p>\n<p>Otros textos antiesclavistas producidos por los delmontinos tuvieron el mismo destino.<\/p>\n<p>Como dijo uno de los miembros del grupo:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cestamos condenados \u00e1 callar o, cuando m\u00e1s, \u00e1 hacer versitos de amor\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Las leyes coloniales espa\u00f1olas dispon\u00edan con detalles sobre el tipo de art\u00edculo que se permit\u00eda publicar en la prensa y prohib\u00edan espec\u00edficamente que se escribiese sobre la esclavitud.<\/p>\n<p>Y no solamente escribir; en Matanzas, en 1868, ya en la v\u00edspera de la Guerra de los Diez A\u00f1os, una orden del gobernador prohibi\u00f3 expresamente que una persona negra cantase por las calles una canci\u00f3n llamada El Esclavo, por \u201csembrar el descontento, y germinar prop\u00f3sitos desesperados y funestos entre la servidumbre de este pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Los derechos de las personas esclavizadas<\/strong><\/p>\n<p>La ley garantizaba a la persona esclavizada el derecho de quejarse de sus propietarios por malos tratos.<\/p>\n<p>Sin embargo, la ley tambi\u00e9n dec\u00eda que las personas esclavizadas no podr\u00edan salir de casa sin permiso de sus propietarios por escrito; que a las personas de color \u2014aunque fueran libres\u2014 no les era permitido salir a la calle despu\u00e9s de determinada hora en la noche, ni reunirse con otras en p\u00fablico; que los propietarios ten\u00edan que avisar a las autoridades siempre que una persona esclavizada huyese; y que no era solamente prohibido dar abrigo a esas personas fugitivas, sino obligatorio aprehenderlas o denunciarlas.<\/p>\n<p>As\u00ed que, pensando de forma pr\u00e1ctica y concreta, \u00bfcomo podr\u00edan los esclavizados dar queja de los abusos cometidos por sus propietarios?<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Manzano, s\u00edmbolo de las contradicciones de la subalternidad<\/strong><\/p>\n<p>En <em>La Tempestad<\/em>, de Shakespeare, el blanco europeo Pr\u00f3spero roba las tierras y la libertad del nativo Calib\u00e1n, al mismo tiempo que le concede un don problem\u00e1tico y complejo: la palabra. Dice Calib\u00e1n:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cMe ense\u00f1aste el lenguaje, y de ello obtengo \/ El saber maldecir. \u00a1La roja plaga \/ Caiga en ti, por hab\u00e9rmelo ense\u00f1ado!\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Manzano tambi\u00e9n recibi\u00f3 un idioma que no era el suyo, para que pudiese servir mejor a las personas propietarias. Y como el subalterno no es necesariamente pasivo, Calib\u00e1n y Manzano contraatacan, cada uno a su manera.<\/p>\n<p>Calib\u00e1n reafirma su naturaleza animalesca y sus bajos instintos \u2014otro nombre para <em>\u201cinstintos no europeos\u201d<\/em>\u2014 e intenta violar a la hija de Pr\u00f3spero.<\/p>\n<p>Manzano, siempre manteni\u00e9ndose cuidadosamente en la esfera cultural blanca, consigui\u00f3 perpetrar una violaci\u00f3n mayor: con su memoria, su talento y sus palabras, logra \u2014literalmente\u2014 robar, bajo gran riesgo personal, la palabra escrita para s\u00ed; la toma, la doma y la utiliza para obtener su libertad.<\/p>\n<p>El acto de Manzano fue aun m\u00e1s revolucionario que el de Calib\u00e1n: en vez de actuar como una fiera y confirmar los prejuicios de blancos, Manzano los derrot\u00f3 en su propio juego, siguiendo sus propias reglas.<\/p>\n<p>El gran dilema es que la haza\u00f1a de Manzano se efectu\u00f3 dentro de los l\u00edmites de la prisi\u00f3n que le ofreci\u00f3 su Pr\u00f3spero \u2014Del Monte\u2014: la cultura blanca. Para salir victorioso en la sociedad blanca, Manzano debi\u00f3 convertirse parcialmente en blanco y alejarse de su propia condici\u00f3n negra y subalterna.<\/p>\n<p>No m\u00e1s Calib\u00e1n, y tampoco jam\u00e1s Pr\u00f3spero, autor consagrado pero a\u00fan negro en una sociedad esclavista, Manzano al mismo tiempo es y no es: s\u00edmbolo vivo de las contradicciones de la subalternidad.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La ambici\u00f3n de las personas esclavizadas<\/strong><\/p>\n<p>Manzano subraya siempre su familiaridad pasada y presente con algunas de las grandes figuras locales \u2014<em>\u201caqu\u00e9lla que vio ni\u00f1a, esta hoy es monja\u201d<\/em>\u2014, solo para afirmar, casi pat\u00e9ticamente, que hoy ya no saben qui\u00e9n es \u00e9l.<\/p>\n<p>Esa era quiz\u00e1 la paradoja de Manzano: no hab\u00eda espacio en aquella sociedad para un intelectual afrocubano.<\/p>\n<p>En 1841, la condesa de Merlin, cubana de la alta \u00e9lite que viv\u00eda en Europa y hac\u00eda apolog\u00eda de la esclavitud a distancia, escribi\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cSupongamos que por un milagro la educaci\u00f3n moral de los esclavos emancipados, desenvolvi\u00e9ndose de repente, los trajese \u00e1 amar el trabajo; si se volvieran laboriosos los negros, no tardar\u00edan en verse atormentados por el deseo de llegar \u00e1 ser propietarios: de aqu\u00ed rivalidad, ambici\u00f3n, envidia contra los blancos y sus prerogativas.<\/p>\n<p>Bajo un r\u00e9jimen pol\u00edtico constitucional, en un pa\u00eds gobernado por leyes equitativas, \u00bfno reclamar\u00edan el participar de las mismas instituciones?<\/p>\n<p>\u00bfLes conceder\u00e9is todos vuestros derechos, y todos vuestros privilejios? \u00bfHar\u00e9is de ellos vuestros jueces, vuestros jenerales y vuestros ministros? \u00bfLes dar\u00e9is vuestras hijas en matrimonio? No es esto lo que queremos, esclamar\u00e1n los amigos de los negros: que sean libres; pero que se limiten \u00e1 trabajar la tierra, y \u00e1 conducir la ca\u00f1a como bestias de carga.<\/p>\n<p>No consentir\u00e1n: si hoy se emplean en este trabajo y se consideran felices en su estado imperfecto de hombres salvajes, el d\u00eda en que luzca para ellos la luz de la intelijencia conocer\u00e1n que son hombres como vosotros, y el campo de batalla quedar\u00e1 por el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>Reflexionad que no habr\u00e1 cuartel entre dos razas incompatibles desde que se d\u00e9 a la se\u00f1al de combate\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Manzano e la Revoluci\u00f3n Cubana<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los libros cubanos m\u00e1s traducidos en todo el mundo se llama <em>Biograf\u00eda de un Cimarr\u00f3n<\/em> y es el testimonio de Esteban Montejo, que huy\u00f3 del cautiverio y vivi\u00f3 aislado en la floresta hasta la abolici\u00f3n de la esclavitud.<\/p>\n<p>Los relatos de Montejo y de Manzano son los \u00fanicos de personas esclavizadas de Latinoam\u00e9rica que llegaron a nosotros.<\/p>\n<p>La diferencia entre los dos es que Manzano escribi\u00f3 su relato \u00e9l mismo, en 1835, cuando a\u00fan era esclavo. Montejo dio su testimonio al antrop\u00f3logo Miguel Barnet en 1963, a los 103 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>A pesar de su acto radical de rebeld\u00eda y fuga, la Revoluci\u00f3n Cubana jamas se apropi\u00f3 de Manzano.<\/p>\n<p>El esfuerzo revisionista oficial de encontrar (o crear) una tradici\u00f3n revolucionaria que sirviese como hilo conductor de la historia y de la literatura nacional, desde el siglo XIX hasta el triunfo de la revoluci\u00f3n, no incluy\u00f3 Manzano.<\/p>\n<p>El esclavo seleccionado para simbolizar las virtudes revolucionarias fue Esteban Montejo.<\/p>\n<p>El conflicto m\u00e1s importante en <em>Biograf\u00eda de un Cimarr\u00f3n<\/em> ocurre entre la personalidad misantropa e individualista de Montejo, el deseo de aislarse y no ayudar a aquellos que no consiguen luchar por si mismos, y las tentativas desastradas y transparentes de Barnet para presentarlo como uno de los primeros defensores del pueblo.<\/p>\n<p>Pero funcion\u00f3: en las librer\u00edas cubanas, se encuentran hoy muchos ejemplares de la <em>Biograf\u00eda de un Cimarr\u00f3n<\/em> y ninguna copia de la autobiograf\u00eda de Manzano \u2013 editada en Cuba por primera vez en 1937, y por \u00faltima en 1972. En las historias literarias, es apenas mentado.<\/p>\n<p>Manzano, a pesar de manso en la justa medida para los delmontinos, era demasiado manso para los revolucionarios de 1959 \u2013 a pesar de haber sido tan cimarr\u00f3n cuanto Montejo.<\/p>\n<p>Con una gran e importante diferencia: Montejo reneg\u00f3 a toda la sociedad blanca colonial e se aisl\u00f3 completamente en la floresta, volviendo a la convivencia humana durante la Guerra de la Independencia. Manzano, en contraste, siquiera sabia ensillar un caballo, dedicando todos sus esfuerzos a tener \u00e9xito en la sociedad blanca urbana.<\/p>\n<p>No sorprende que pareciese demasiado conservador para los intereses pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos de la Revoluci\u00f3n Cubana.<\/p>\n<p>En 2015, Ediciones Matanzas publicar\u00e1 la primera edici\u00f3n cubana de la autobiograf\u00eda de Manzano en m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, con posf\u00e1cio del historiador matancero Urbano Martinez Carmenate y notas y prefacio de Alex Castro.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>La correci\u00f3n de la autobiograf\u00eda de Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Anselmo Su\u00e1rez y Romero, miembro de las tertulias de Domingo Del Monte, representa las paradojas indisolubles de la antiesclavitud: al mismo tiempo en que era un due\u00f1o venido a menos de un ingenio mediocre, gan\u00e1ndose la vida explotando el trabajo de las personas esclavizadas, tambi\u00e9n escrib\u00eda textos narrativos conmovedores, con gran empat\u00eda y observaciones detalladas sobre la vida de esas personas. Su cr\u00f3nica \u201cEl cementerio del ingenio\u201d es una joya.<\/p>\n<p>Fue el primero entre tantos hombres blancos en editar la autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p>El 20 de agosto de 1839, envi\u00f3 a Del Monte la autobiograf\u00eda copiada y corregida \u2014el manuscrito no aut\u00f3grafo que hoy se encuentra en la Biblioteca Nacional Jos\u00e9 Mart\u00ed\u2014 con los siguientes comentarios:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn la ortograf\u00eda y prosodia es donde mas he tenido qe. enmendar [&#8230;] al estilo he variado muy poco el orijinal \u00e1 fin de dejarle la melancol\u00eda con que fue escrito, y la sencillez, naturalidad y aun desali\u00f1o que le dan para m\u00ed mucho m\u00e9rito alejando toda sospecha de que los sucesos referidos sean mentira y mentira que un pobre chino nos los contase para nuestra verg\u00fcenza. La vida de Manzano fu\u00e9 una cadena de infortunios: y preciso era que al escribirlos lo hiciese tristemente quien ya atesoraba el inestimable don de la poes\u00eda, que por lo regular nace en medio de las miserias.<\/p>\n<p>Encontrar\u00e1 V frases sobrado castizas; pero yo no tengo la culpa de eso, si el orijinal las tiene: otras anticuadas, y en muchos pasajes una soltura, una fluidez que encanta. Por donde quiere hallar\u00e1 V ternura y buenos sentimientos en el chino, que siendo causa de varios lances lastimosos, lo hacen \u00e1 uno derramar l\u00e1grimas sin querer.<\/p>\n<p>Mi corazon, que tanto se hermana con las desgracias de esta clase de criaturas que por haber nacido esclavos se levantan llorando, comen llorando y duermen y hasta sue\u00f1an quiz\u00e1 llorando, puede V considerar cuanto no se habr\u00e1 dolorido al copiar la historia de Manzano.<\/p>\n<p>Y \u00e1 otros muchos que por ac\u00e1 la han leido les ha sucedido lo mismo \u00a1este es un triunfo, se\u00f1or! esto merece una fiesta mas que la coronacion de los reyes! \u2014Ya se ve! esa historia fue escrita sin pretensiones de lucir, sin esclamaciones que picaran el amor propio de los blancos, en toda ella no se ve mas que la pura y limpia verdad.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 escenas tan dom\u00e9sticas, tan propias de nuestra vida privada! c\u00f3mo corrije Manzano solo con la fuerza de los hechos la tirania de los amos! \u2014L\u00e1stima, Sor del Monte, que esta Autobibiografia no se publique; pero d\u00f3nde y c\u00f3mo&#8230;?<\/p>\n<p>La primera parte es la que va copiada: la segunda dice V que la bot\u00f3 Palma, [Ram\u00f3n de Palma, tambi\u00e9n miembro de la tertulia delmontina, encargado de copiar y corregir la segunda parte] \u00e1 quien de mi parte d\u00e9le V las mas rendidas gracias por tan eminente y se\u00f1alado servicio \u00e1 la causa mas noble del mundo y \u00e1 nuestra escasa literatura.<\/p>\n<p>\u2014Para enmendar el esquisito cuidado de Palma, no pudiera V pedirle \u00e1 Manzano que escribiera de nuevo la segunda parte de su historia? \u2014Yo me comprometo \u00e1 copiarla \u2014el caso es completar los diamantes de tan rica joya\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>La historia completa del texto de Manzano \u2014su encargo, escritura, correcci\u00f3n, edici\u00f3n, reorganizaci\u00f3n, traducci\u00f3n, publicaci\u00f3n extranjera, olvido, su omisi\u00f3n por los historiadores literarios, y m\u00e1s tarde su celebraci\u00f3n como testimonio de la condici\u00f3n afrocubana\u2014 se constituyen en una verdadera taxidermia del cuerpo esclavo.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>El silencio de Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Una teor\u00eda m\u00e1s siniestra especula que la segunda parte era tan cruda que fue censurada, sea por los literatos delmontinos o por alguna de las personas propietarias de Manzano.<\/p>\n<p>En el prefacio de la edici\u00f3n inglesa, Madden aliment\u00f3 esa hip\u00f3tesis:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa segunda parte lleg\u00f3 a manos de personas conectadas a su antiguo se\u00f1or, y creo no ser probable que sean devueltas a la persona a quien soy grato por [proporcionarme] la primera parte del manuscrito\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>La nota inicial asegura que Manzano<em> \u201cperdi\u00f3 sus dotes de poeta\u201d<\/em> pero no tiene sentido rotular su silencio de forma tan despreciativa.<\/p>\n<p>Por el contrario, fue un silencio digno, adulto, estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>Un silencio aun m\u00e1s temible que cualquier nuevo horror que \u00e9l nos podr\u00eda haber contado en la segunda parte, que probablemente hubiera tra\u00eddo m\u00e1s horrores a la extensa lista.<\/p>\n<p>En verdad, su silencio, intencional y construido, es de hecho la segunda parte de la autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Manzano despu\u00e9s de la autobiograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>En los a\u00f1os siguientes, Manzano trabaj\u00f3 de confitero, cocinero y sastre. Se cas\u00f3, enviud\u00f3, se cas\u00f3 de nuevo, y tuvo varios hijos. Su \u00faltimo casamiento, a los treinta y ocho a\u00f1os y a\u00fan esclavizado, con una parda libre de apenas diecinueve a\u00f1os, caus\u00f3 oposici\u00f3n por parte de la familia de la novia, pero dur\u00f3 casi veinte a\u00f1os, hasta su muerte, y fue aparentemente feliz.<\/p>\n<p>En 1840, en el mismo a\u00f1o en que se hizo un autor publicado en Inglaterra, gan\u00f3 250 pesos en la loter\u00eda, y se qued\u00f3 sin trabajar por alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>En 1844, durante la represi\u00f3n a la Conspiraci\u00f3n de la Escalera, pas\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o encarcelado y tuvo la suerte de escapar con vida. Despu\u00e9s de absuelto, no public\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Muri\u00f3 en 1853, a los cincuenta y seis a\u00f1os de edad, el mismo a\u00f1o en el que murieron quiz\u00e1 dos figuras claves de su vida: la marquesa de Prado Ameno, a quien tanto am\u00f3 y que tanto lo tortur\u00f3; y Domingo Del Monte, quien lo libert\u00f3 y le encarg\u00f3 la autobiograf\u00eda.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas de las notas explicativas de Alex Castro para la edici\u00f3n cubana de la Autobiograf\u00eda de Juan Francisco Manzano.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":84,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-11","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/11","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/11\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":328,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/11\/revisions\/328"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}