{"id":5,"date":"2015-08-06T17:56:41","date_gmt":"2015-08-06T17:56:41","guid":{"rendered":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/?page_id=5"},"modified":"2021-08-17T16:21:45","modified_gmt":"2021-08-17T19:21:45","slug":"apresentacao","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/apresentacao\/","title":{"rendered":"presentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Vida e obra del poeta afrocubano Juan Francisco Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Alrededor de 1835, patrocinado por un grupo de literatos, el poeta afrocubano Juan Francisco Manzano escribi\u00f3 una biograf\u00eda de sus experiencias en cautiverio. El manuscrito, despu\u00e9s de minuciosas revisiones y modificaciones hechas por varios miembros de dicho grupo, fue traducido al ingl\u00e9s y publicado en Londres, como parte de los esfuerzos abolicionistas para poner un fin a la esclavitud en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Para Manzano, a\u00fan esclavo, la redacci\u00f3n de su autobiograf\u00eda fue un trabajo temerario, lleno de dificultades de orden pr\u00e1ctica y pol\u00edtica. \u00bfCu\u00e1nto decir, cu\u00e1nto omitir? \u00bfHasta d\u00f3nde aquellos hombres blancos, ricos, en apariencia tolerantes, eran capaces de o\u00edr y aceptar? Su autobiograf\u00eda es un texto lleno de huecos protuberantes, elipsis conspicuas, entrel\u00edneas prolijas. Se necesita una lectura atenta para descifrar sus silencios.<\/p>\n<p>La marquesa de Prado Ameno \u2014antigua propietaria de Manzano\u2014 y su hijo Nicol\u00e1s, ambos destacadamente representados en su obra, a\u00fan estaban vivos al ser escrita la autobiograf\u00eda. Nicol\u00e1s, incluso, formaba parte de la misma sociedad literaria que encarg\u00f3 el trabajo.<\/p>\n<p>Luego, de un lado, los objetivos antiesclavistas del grupo exig\u00edan un documento que demostrara los horrores de la esclavitud; del otro, al hacerlo, los villanos del relato ser\u00edan necesariamente los propios miembros del grupo, pues todos pose\u00edan esclavos o eran de alguna manera dependientes de la econom\u00eda esclavista.<\/p>\n<p>La autobiograf\u00eda de Juan Francisco Manzano nos presenta un h\u00e9roe inteligente frente a una tarea imposible: denunciar la esclavitud sin ofender a los esclavistas. En juego estaban su vida y su libertad. Aparentemente, el poeta logr\u00f3 navegar por entre las rocas con rara destreza: esa misma sociedad promovi\u00f3 una colecta de dinero y le compraron su libertad.<\/p>\n<p><strong>La voz de Manzano<\/strong><\/p>\n<p>Manzano aprendi\u00f3 a leer y a escribir por su cuenta, en un ambiente donde se castigaba o ejecutaba a los esclavizados si eran sorpren-didos en esa actividad. Naturalmente, su conocimiento de la norma ortogr\u00e1fica era d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Muchos literatos de aquella \u00e9poca, y otros contempor\u00e1neos, no resistieron la tentaci\u00f3n de reparar su prosa, mejorar su estilo, reescribir su texto, sin darse cuenta de que trataban las palabras de Manzano con tiran\u00eda similar a la que sinti\u00f3 \u00e9l en carne propia. \u201cBasta [&#8230;] con pasar en limpio ese texto, libr\u00e1ndolo de impurezas, para que resalte en toda su sencillez la forma clara y emotiva en que Manzano cuenta sus desdichas\u201d, escribi\u00f3 Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n<p>Pero esa idea de que bajo las frases desarticuladas, los p\u00e1rrafos jadeantes, la sintaxis distorsionada y la ortograf\u00eda idiosincr\u00e1sica de Manzano, est\u00e1 aprisionada una narrativa cristalina; esa noci\u00f3n de que el texto impuro necesita de un editor para hacerlo legible; la propia negaci\u00f3n de que el documento original sea legible en sus propios t\u00e9rminos, son tajos de azotes siempre renovados a lo largo de los siglos. Es como si jam\u00e1s hubieran cesado sus torturas.<\/p>\n<p>La autobiograf\u00eda de Manzano es mayor que su contenido. Su forma de escribir es el mejor autorretrato que nos queda de su persona, su mayor contribuci\u00f3n a la literatura. Sus errores ortogr\u00e1ficos, gramaticales y sint\u00e1cticos nos inspiran respeto: no son errores y s\u00ed marcas concretas y verdaderamente reales de la esclavitud, iguales a los tajos de azote en su carne. Corregirlos significa borrar su historia, silenciar su sufrimiento, enturbiar su vida.<\/p>\n<p>La narrativa de Manzano no es m\u00e1s dif\u00edcil de leer que la de William Burroughs, Thomas Pynchon o la de Lezama Lima. Sin embargo, es m\u00e1s provechosa. Manzano realiz\u00f3 el sacrificio de escribir. \u00bfSeremos capaces de leerlo?<\/p>\n<p><strong>Una salvedad<\/strong><\/p>\n<p>Maestros como John Beverly y Gayatri Chakravorty Spivak alertaron que por detr\u00e1s de la buena fe del intelectual solidario y comprometido, ayudando al subalterno a expresarse, est\u00e1 la construcci\u00f3n literaria neocolonial de un \u201cotro\u201d con quien no podemos comunicarnos de ese modo, evit\u00e1ndonos la ansiedad que nos causa el hecho concreto de la diferencia y reafirmando la naturalidad en nuestra situaci\u00f3n de receptores.<\/p>\n<p>Corregir a Manzano equivale a ubicarlo en la posici\u00f3n del \u201cotro\u201d, que no consigue expresarse por s\u00ed mismo, y a la vez situarnos en la confortable posici\u00f3n de lectores normativos y normalizados para quienes las palabras del \u201cotro\u201d se deben adaptar para que puedan consumirse con mayor comodidad.<\/p>\n<p>Los hechos concretos de la esclavitud est\u00e1n disponibles en cualquier libro de texto. Sabemos que los esclavos eran apartados de sus familias, que eran explotados y torturados, y que mor\u00edan j\u00f3venes. Y esto ocurri\u00f3 con millones de personas, tan \u00fanicas e inteligentes, capaces y sensibles como nosotros mismos. Sin embargo, saber no es suficiente.<\/p>\n<p>La d\u00e1diva que Manzano nos ofrece \u2014en este texto cuya existencia y supervivencia son dos peque\u00f1os milagros\u2014 es la oportunidad singular de experimentar la voz de una de esas personas.<\/p>\n<p>No basta solo con conocer los hechos y episodios de la existencia de Manzano, hay que dejarse llevar por su voz, aprender su ritmo y entrar en su vida.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo leer a Manzano<\/strong><\/p>\n<p>El mejor modo de encontrar el sentido de un texto marcado por un fuerte registro oral y una puntuaci\u00f3n irregular es leerlo en voz alta. De ese modo, las construcciones, al principio confusas, tendr\u00e1n sentido de repente; los sujetos se asociar\u00e1n a los verbos correctos y las pausas se revelar\u00e1n instintivamente.<\/p>\n<p>Nuestro desaf\u00edo como lectores es prescindir de los h\u00e1bitos adquiridos de lectura silenciosa, abrazar la oralidad de la prosa manzaniana y dejar que el texto hable por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Puede ser dif\u00edcil romper la normatividad de nuestro modo tradicional de leer. No obstante, la recompensa es experimentar los diferentes caminos que la literatura en prosa podr\u00eda haber seguido si la llegada de la puntuaci\u00f3n no hubiese restringido la diversidad textual.<\/p>\n<p><strong>El texto consultado<\/strong><\/p>\n<p>En la Sala Cubana de la Biblioteca Nacional Jos\u00e9 Mart\u00ed se encuentran dos versiones manuscritas de la autobiograf\u00eda de Juan Francisco Manzano.<\/p>\n<p>Una tiene una caligraf\u00eda refinada que no es de Manzano, perfectamente pasada en limpio, sin correcciones o borrones de cualquier tipo, y sigue la norma culta del espa\u00f1ol de su \u00e9poca en lo que se refiere a reglas de ortograf\u00eda y puntuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La otra, un manuscrito aut\u00f3grafo, hace una valiente tentativa de seguir la norma culta de su \u00e9poca, pero sin \u00e9xito. La ortograf\u00eda y la sintaxis son idiosincr\u00e1sicas y su puntuaci\u00f3n es casi inexistente. Las primeras p\u00e1ginas muestran una preocupaci\u00f3n en separar p\u00e1rrafos y corregir el texto, borrando o aumentando partes; pero breve, quiz\u00e1 durante el entusiasmo al escribir. Despu\u00e9s, todo ello es olvidado y su narrativa progresa precipitadamente, terminando sin desenlace.<\/p>\n<p>Sin embargo, vale la pena destacar que algunos de los borrones y a\u00f1adiduras en ese manuscrito parecen hechos por otras personas. Es tambi\u00e9n posible que Manzano haya producido una versi\u00f3n posterior de su autobiograf\u00eda, corregida y mejorada, m\u00e1s fiel a sus intenciones que el manuscrito aut\u00f3grafo, que pudo haber sido nada m\u00e1s que un borrador. Pero cuando se trata de textos antiguos, en particular los escritos por \u201cpersonas subalternas\u201d, solo podemos tener suposiciones.<\/p>\n<p>En las dos recientes ediciones cubana y brasile\u00f1a de la autobiograf\u00eda de Manzano, e en ese s\u00edtio Web, las fotos y la transcripci\u00f3n son del manuscrito aut\u00f3grafo.<\/p>\n<p><strong>La autobiograf\u00eda de Manzano en la actualidad<\/strong><\/p>\n<p>En los Estados Unidos, Europa e Hispanoam\u00e9rica hay varias traducciones, adaptaciones, ediciones cr\u00edticas, art\u00edculos y tesis acerca de Manzano y su autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p>Considerada como una precursora del testimonio \u2014el g\u00e9nero literario que busca dar voz a los grupos sociales subalternos\u2014 su trabajo nos posibilita ser testigos del poder de la palabra escrita y, aun m\u00e1s, del impacto transgresor en la vida de una persona hasta entonces amordazada.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, es en los dos mayores centros esclavistas de Am\u00e9rica que su autobiograf\u00eda es menos le\u00edda.<\/p>\n<p>En Brasil, la primera edici\u00f3n fue publicada solamente en 2015, organizada por m\u00ed, Alex Castro.<\/p>\n<p>En Cuba, su tierra natal, el texto apareci\u00f3 por primera vez en 1937 \u2014un siglo despu\u00e9s de haber sido escrito\u2014 y fue reeditado en 1972, con pocas reimpresiones desde entonces.<\/p>\n<p>En 2015, Ediciones Matanzas public\u00f3 una nueva edici\u00f3n cubana, con los mismos prefacio y notas de la edici\u00f3n brasile\u00f1a, tambi\u00e9n organizada por m\u00ed, Alex Castro.<\/p>\n<p>En la cr\u00edtica literaria e historiograf\u00eda cubana la autobiograf\u00eda de Manzano es poco difundida. Es una l\u00e1stima, pues constituye un excelente documento hist\u00f3rico acerca de la vida de los esclavizados, sobre nuestros abuelos y abuelas que vivieron en cautiverio.<\/p>\n<p><strong>Alex Castro<\/strong><br \/>\n<em>Copacabana, Rio de Janeiro, junio de 2015<\/em><\/p>\n<p><em>(El texto arriba\u00a0se refiere a <a href=\"https:\/\/alexcastro.com.br\/autobiografia-do-poeta-escravo\/\">la edici\u00f3n cubana<\/a> de la Autobiograf\u00eda de Manzano, publicada por Ediciones Matanzas en 2015.)<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alrededor de 1835, patrocinado por un grupo de literatos, el poeta afrocubano Juan Francisco Manzano escribi\u00f3 una biograf\u00eda de sus experiencias en cautiverio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":77,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-5","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":329,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5\/revisions\/329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanfranciscomanzano.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}